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Capón Alto
El directorio de UTE y autoridades de ANEP
inauguraron las obras de electrificación en la
escuela rural de Capón Alto, departamento de Rivera.
Capón Alto es un paraje ubicado a 45 kilómetros de
la ciudad de Rivera, en el límite con Brasil. La
escuela rural N° 90 está sobre la frontera misma, a
tal punto que en su jardín hay un mojón que señala
la línea divisoria entre los dos países. El lugar es
conocido como “Frontera de la Paz”.
En los alrededores solo hay campo
y muchos niños llegan a caballo, surcando un camino
vecinal. La casa más cercana está a unos cien
metros.
Los 32 alumnos de la escuela, que
cursan desde educación inicial hasta 6° año, el
miércoles 21 comentaban todas las cosas que ahora
podrán hacer en clase a partir de la llegada de la
electricidad.
A la escuela concurren niños
uruguayos y también brasileños. El “portuñol” es el
“idioma oficial” allí, y las laptops del Plan Ceibal
conviven con los caballos amarrados al palenque y, a
partir de ahora, con la posibilidad de acceder a las
comodidades que brinda la energía eléctrica. Dentro
de ellas, la de cargar las propias “ceibalitas”.
Por UTE participaron del acto su
presidente Beno Ruchansky y los directores Gerardo
Rey, Fernando Boions y Rafael Laureiro. Por la
Administración Nacional de la Enseñanza Pública (ANEP)
lo hizo la consejera de Primaria, María Inés Gil,
que acompañó a la directora de la escuela, Blanca
Ubal.
Ruchansky destacó la importancia
de esta obra y la enmarcó dentro de los esfuerzos de
la empresa por generar desde su órbita condiciones
para la inclusión social, adecuando incluso su
normativa para buscar llegar a todos los rincones
del país. En esta materia subrayó la importancia que
tiene el acceso de las escuelas rurales a la
electrificación, porque éstas constituyen
“verdaderos vectores de desarrollo”, y remarcó que
el propio Plan Ceibal, al que calificó como “una
revolución”, requiere de la energía eléctrica para
su aplicación.
Los chicos esperaron a las autoridades de UTE y de
ANEP con regalos, las agasajaron con bailes y
canciones y disfrutaron recorriendo el “Utebus”, que
estacionado sobre una elevación del terreno
acaparaba su atención. El “Utebus” es un vehículo
institucional de la empresa, dedicado a difundir y
compartir con la población información y
experiencias acerca de la energía eléctrica.
La electrificación de la escuela de Capón Alto fue
posible merced al esfuerzo conjunto de UTE y de la
ANEP. La obra realizada consistió en el tendido de
2,3 Km. de línea de Media Tensión (MT) monofilar y
la construcción de una subestación de 5 Kva.
UTE, de acuerdo a la R 09-1418 -que regula el
Régimen para Suministros Rurales de Interés Social-
tuvo a su cargo los costos de administración,
ingeniería e imprevistos asociados al proyecto, el
costo de instalación del primer kilómetro de línea
de MT, la subestación y la red de Baja Tensión
correspondiente. Aportó además sin cargo postes de
madera, crucetas, conductores para líneas aéreas y
columnas de hormigón para el resto de la línea de
MT.
ANEP se hizo cargo por su parte
de la tasa de conexión correspondiente a la potencia
contratada y los restantes costos asociados a la
obra, así como la instalación eléctrica interior del
local escolar.
La electrificación rural es un
desafío permanente para mejorar la calidad de vida y
el trabajo de los habitantes de la campaña,
facilitar su asentamiento y brindar medios aptos
para que productores e industriales puedan
desarrollar, de la mejor manera y con la tecnología
más avanzada, las labores agropecuarias y las
actividades industriales de proceso de productos
primarios.
Uruguay es uno de los países más
electrificados de América Latina y UTE se propone
lograr la cobertura eléctrica del 100% de los
habitantes del territorio nacional.
Laureles
Un primer contingente de once familias, un
destacamento policial, una políclinica y la escuela
de la zona accedieron al servicio eléctrico brindado
por UTE.
En el marco de un trabajo en conjunto entre UTE,
ANTEL, MIEM y MEVIR se logró hacer realidad la
conexión del poblado Estación Laureles a la red
eléctrica, acercando además la energía y las
telecomunicaciones a otros vecinos y productores de
la zona.
La primer etapa de la obra fue factible porque la
instalación de una antena de ANTEL en la zona,
requirió la conexión a la red construyendo entonces
la línea troncal, posibilitando de esta manera
aproximar la red y abatir los costos que demandaba
el tendido de las líneas para llegar a este alejado
paraje del medio rural.
‘Con la llegada de la luz podremos integrarnos al
Plan Ceibal’, comentó la maestra directora de la
Escuela Rural N° 77. ‘Sin energía eléctrica nuestros
hijos tenían muchas menos posibilidades de
desarrollarse intelectualmente’, dijo uno de los
vecinos.
‘Esperemos que ahora con luz, se vaya menos gente
del pueblo, porque ahora somos menos de la mitad que
en la década del noventa’, expresó otro de los
residentes de Laureles. ‘La luz nos cambiará la
vida, pues hoy estamos fuera del mundo. Podremos
tener televisión en colores, computadora e Internet
y hasta gastar menos, porque la heladera a gas
consume muchísimo’.
Esta etapa de la obra que involucra la distribución
en el poblado consta de 2,6 kms de línea de Media
Tensión monofilar, 700 metros de línea de Baja
Tensión y cuatro subestaciones. Los trabajos por
parte de UTE concluyeron y en estos momentos la
empresa Cujo esta terminando las instalaciones
interiores, para luego firmar los contratos
respectivos y realizar la conexión.
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