El 26 de enero se conmemora el Día Mundial de la Educación Ambiental, una fecha que invita a reflexionar sobre la temática que, por su relevancia, debe estar presente todos los días. Abordarla implica acciones de alto impacto, como el cambio de la matriz energética mediante la incorporación de fuentes de energías renovables y la descarbonización, así como también acciones concretas a escala local, comunitaria y cotidiana, orientadas al bien común.
El desafío de la Educación Ambiental es permanente. Son numerosos los aspectos vinculados al cuidado del ambiente que requieren atención y reparación. En este contexto, construir respuestas junto a niños, niñas y adolescentes exige cultivar la esperanza y el entusiasmo, habilitando el amplio abanico de posibilidades que el aprendizaje ofrece.
En este marco, los Programas Educativos Túnicas en Red y Divulgación Escolar llevados adelante por la Unidad de Desarrollo Social Comunitario de UTE, orientan su aporte a la democratización del conocimiento sobre los recursos energéticos y a la promoción de la eficiencia energética como enfoque y estrategia para contribuir al cuidado del ambiente.
Divulgación Escolar
El programa Divulgación Escolar ofrece charlas dirigidas a alumnas y alumnos de sextos años de centros educativos de todo el país, públicos y privados de diversas modalidades (urbanos, rurales, tiempo completo, especiales e inclusivos).
En ellas se abordan contenidos vinculados a la eficiencia energética, la seguridad en el uso de la electricidad y las redes inteligentes, aportando al cuidado del ambiente desde el ámbito educativo.
A través de herramientas pedagógicas audiovisuales, las personas divulgadoras (Funcionarios/as de UTE) acercan estas temáticas a niñas y niños, promoviendo la reflexión sobre el cuidado ambiental. Se trabajan conceptos como el efecto invernadero y la emisión de gases a la atmósfera, el calentamiento global y el cambio climático.
Asimismo, se introduce la movilidad eléctrica como un fenómeno de gran relevancia en la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. Las “tres R” -reducir, reutilizar y reciclar- se presentan como mecanismos concretos mediante los cuales niños, niñas y adolescentes pueden accionar para mitigar el calentamiento global.
Túnicas en Red
Este programa educativo se desarrolla a lo largo del año lectivo y se basa en la investigación, la experimentación y la reflexión como metodología de aprendizaje. Está dirigido a cuartos, quintos y sextos de centros educativos de todo el país, públicos y privados de diversas modalidades (urbanos, rurales, tiempo completo, especiales e inclusivos).
El programa está diseñado como un recorrido educativo de dos años, que permite profundizar progresivamente los aprendizajes. Las Brigadas Energéticas (que lideran el proceso en cada centro educativo) que culminaron el Año I tienen la posibilidad de continuar su recorrido formativo en el Año II. En esta etapa, y sobre la base de los aprendizajes adquiridos en el período anterior, se profundiza en temáticas como el efecto invernadero, la huella de carbono, el calentamiento global y el cambio climático, vinculándose con el consumo energético de la escuela y promoviendo una mirada crítica y comprometida con el entorno. Dada la relevancia de estos contenidos, se han diseñado y desarrollado materiales hápticos que garantizan un enfoque inclusivo, posibilitando la participación activa de niñas y niños de escuelas especiales. Asimismo, el carácter didáctico de dichos materiales ha tenido un impacto positivo significativo en toda la población estudiantil, favoreciendo la comprensión y apropiación de los contenidos trabajados.
Durante el primer año del Programa, las niñas y niños calculan de forma manual el consumo mensual de energía eléctrica del centro educativo mediante la denominada “calculadora de consumo”.
Posteriormente, incorporados los nuevos conceptos, se les propone estimar la cantidad de árboles necesarios para absorber el CO2 emitido por la escuela como consecuencia de dicho consumo.
Un ejemplo significativo es el de la Escuela N.º 104 de Santa Lucía, Canelones. Allí, tras calcular una emisión anual de 1.213 kg de CO2, los estudiantes estimaron la cantidad de árboles necesarios para compensar ese impacto. Pero el aprendizaje no quedó en el plano teórico: las niñas y los niños tomaron acción, se comunicaron con la municipalidad de su localidad mediante una carta y solicitaron la donación de árboles, que posteriormente fueron plantados en el propio centro educativo.
Los Programas Educativos de UTE reflejan como trabajando con el cuidado ambiental desde edades tempranas, fomentando el pensamiento crítico, la participación y la cooperación, es posible traducir el aprendizaje en medidas concretas que impactan en la mejora ambiental.
26 de enero Día Mundial Educación Ambiental
26 de enero Día Mundial Educación Ambiental
26 de enero Día Mundial Educación Ambiental
26 de enero Día Mundial Educación Ambiental