08/03/2026 Avanzamos con equidad

El sector energético, a nivel internacional, se caracteriza por un fuerte predominio masculino en los espacios operativos, técnicos y de decisión. Esto responde a dinámicas históricas y culturales que han incidido en la distribución de oportunidades laborales en múltiples ámbitos productivos.

Avanzamos con equidad

El sector energético, a nivel internacional, se caracteriza por un fuerte predominio masculino en los espacios operativos, técnicos y de decisión. Esto responde a dinámicas históricas y culturales que han incidido en la distribución de oportunidades laborales en múltiples ámbitos productivos.

Al mismo tiempo, el acceso a la energía eléctrica no es neutral en términos de género. En una sociedad donde las tareas de cuidado y el trabajo doméstico no remunerado continúan recayendo mayoritariamente en las mujeres, las condiciones de acceso, calidad y estabilidad del suministro eléctrico tienen un impacto contundente en su tiempo, en su autonomía y en sus posibilidades de desarrollo.

En este contexto, incorporar una perspectiva de género en la gestión energética implica reconocer estas realidades y asumir la responsabilidad de atenderlas a través de la política pública.

Desde esa comprensión, UTE ha desarrollado una línea de trabajo sostenida, orientada a integrar la perspectiva de género en su gestión interna y en su rol como empresa pública. Hoy, mujeres se desempeñan en territorio, en centrales, en áreas técnicas, en planificación y mantenimiento, así como en espacios de gestión, decisión estratégica y liderazgo. Su presencia forma parte de un proceso institucional que busca ampliar derechos y garantizar igualdad de oportunidades.

Este camino también se ha traducido en la aprobación de la Política de Equidad, Diversidad e Inclusión, en la creación de nuevas estructuras de trabajo y en la generación de mecanismos para el seguimiento y la mejora continua.

UTE ha dado un paso sustantivo con la creación de la Unidad de Género, Equidad y Convivencia Laboral, que otorga mayor formalización y capacidad de articulación a las acciones que se vienen implementando. Asimismo, la empresa forma parte de iniciativas que promueven la inserción de mujeres en oficios tradicionalmente masculinizados, como el programa Mujeres Electricistas, y ha obtenido recientemente la recomendación para la certificación del Nivel 3 del Modelo de Calidad con Equidad de Género.

Cada paso dado en este camino fortalece a la organización e impacta más allá de sus límites. En una empresa pública, la forma en que se trabaja construye un modelo replicable para el resto del país.

Avanzar en equidad de género no debe ser una acción aislada ni una consigna circunstancial, sino parte de una concepción de la gestión que reconoce las desigualdades existentes y asume el compromiso de transformarlas. Implica generar condiciones para que más mujeres accedan, permanezcan y crezcan en todos los ámbitos de la empresa y para que el acceso a la energía eléctrica, como derecho, contribuya efectivamente a ampliar autonomías y oportunidades.

En UTE, avanzamos TODAS.