El acceso a la energía es un derecho humano fundamental para el desarrollo y el bienestar de las personas. Durante el invierno, la calefacción y el calentamiento de agua son esenciales para mantener una buena calidad de vida, pero también requieren un uso responsable y seguro para prevenir accidentes.
Con ese objetivo, el Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM), el Ministerio de Salud Pública (MSP), ANCAP, UTE, la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (URSEA) y el Centro de Información y Asesoramiento Toxicológico de la Facultad de Medicina (CIAT) desarrollan una campaña de sensibilización que promueve prácticas seguras en el uso de la energía durante los meses más fríos.
Bajo el concepto "Este invierno, nos damos una mano para prevenir accidentes", la iniciativa busca, a través de mensajes claros e imágenes sencillas, brindar información útil e incentivar hábitos que ayuden a prevenir incendios, intoxicaciones y accidentes eléctricos.
La campaña parte de una premisa simple: pequeñas acciones pueden marcar una gran diferencia. Además, pone especial énfasis en la importancia de recurrir siempre a personal habilitado para la instalación y el mantenimiento de los equipos.
Recomendaciones para un invierno más seguro
Instalación y mantenimiento de calentadores de agua a gas
Si se utiliza o se piensa instalar un calentador de agua a gas, es fundamental contratar empresas instaladoras de gas (EIG) habilitadas para realizar la instalación, reparación y mantenimiento de los equipos.
La URSEA dispone de un registro de empresas habilitadas, disponible en: https://www.gub.uy/unidad-reguladora-servicios-energia-agua/politicas-y-gestion/registro-empresas-instaladores-gas.
En los últimos años se ha constatado un aumento de intoxicaciones por monóxido de carbono asociado a una instalación inadecuada de los equipos, lo que indica la necesidad de concientizar a la población sobre este tema.
Prevenir la intoxicación por monóxido de carbono
El monóxido de carbono es un gas que no tiene color ni olor, y no provoca irritación. Se genera cuando materiales como el gas, el supergás, el queroseno, el carbón o la leña se queman sin suficiente oxígeno.
Si se utilizan artefactos que funcionan con estos combustibles, es indispensable mantener una puerta o una ventana entreabierta para asegurar la ventilación del ambiente.
Los principales síntomas de intoxicación son:
- dolor de cabeza;
- mareos;
- náuseas y vómitos;
- debilidad muscular;
- convulsiones;
- pérdida de conocimiento.
Ante cualquiera de estos síntomas se debe:
- ventilar inmediatamente el ambiente;
- apagar los artefactos; salir al exterior;
- buscar asistencia médica.
Además, no deben utilizarse hornallas, hornos o braseros para calefaccionar ambientes, especialmente si permanecen cerrados, ya que pueden generar monóxido de carbono y provocar intoxicaciones graves.
Uso seguro de estufas y calefactores
No se deben dejar fuentes de calor encendidas sin supervisión. También es importante mantener cortinas, frazadas, ropa y otros materiales inflamables alejados de estufas y calefactores.
Antes de ir a dormir, se recomienda apagar los equipos de calefacción.
Además, es necesario extremar los cuidados cuando haya niños, niñas, personas mayores o mascotas en el hogar, ya que una estufa o un calefactor pueden representar un riesgo si permanecen demasiado cerca.
Evitar sobrecargas eléctricas
Conectar varios equipos de alto consumo en un mismo tomacorriente puede recalentar enchufes, cables y alargues, aumentando el riesgo de cortocircuitos e incendios.
Si se utilizan estufas o caloventiladores eléctricos, se recomienda no enchufarlos simultáneamente en el mismo tomacorriente y desenchufar aquellos que no estén en uso.
Cada uno de estos cuidados puede contribuir a prevenir incendios, intoxicaciones y accidentes eléctricos.
Este invierno, nos damos una mano para prevenir accidentes.